Trolls de internet y ciberacoso

Trolls de internet y ciberacoso

Con motivo de la noticia publicada por el Heraldo de Aragón: “Una científica aragonesa increpada en Twitter se ve obligada a cerrar su cuenta” en la que se relata el ciberacoso que ha sufrido una investigadora aragonesa afincada en Reino Unido al mostrar una opinión que discrepaba con el de un conocido tertuliano/periodista que dio paso a un rio de ira y de odio injustificado hacia ella por parte de mucha gente

Sin entrar a valorar quien tiene razón y quien no en la discusión que dio paso al acoso de la investigadora Nerea Irigoyen, lo primero que debemos como Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Aragón es condenar este y cualquier caso de acoso en redes sociales. Ese comportamiento no es justificable.

¿Qué es un troll de internet?

No hay una definición que se ajuste perfectamente a troll de internet, ya que hay distintas clases de comportamientos que se pueden calificar de esta forma, por eso nos vamos a centrar en el que como colegio consideramos el comportamiento mas nocivo y peligroso, que es el acosador de redes sociales.

Un ciberacosador es un individuo que hace un uso de las redes sociales buscando la humillación de la persona o entidad con la que discrepa o, con mensajes llenos de ira(llegando al punto de las amenazas).

Todo ello bajo la falsa creencia que en internet todos somos anónimos y que “Total, solo es un comentario en (ponga la red social que guste)”.

Dejando a un lado la necesaria libertad de expresión que como colegio defendemos, todo el mundo es capaz, o debería ser capaz, de diferenciar “discrepar” con “humillar” y diferenciar estar enfadado o disgustado con alguien con dejarse llevar por la ira. No es lo mismo y hay ciertos comportamientos que no se debieran tolerar ya no como la entidad que somos, sino como individuos y usuarios de internet.

¿Soy un troll de internet sin saberlo?

Si te haces esta pregunta a menudo quizás deberías preocuparte sobretodo si el origen de tus preocupaciones es que percibes tu comportamiento en las redes sociales no es correcto.

Pero no todo son malas noticias, si te estas haciendo esa pregunta es porque te estas dando cuenta del problema y por lo tanto has dado un primer paso para dejar ser un acosador o un troll de internet.

¿Cúal es el comportamiento de un troll de internet?

El comportamiento más nocivo que puede mostrar un troll de internet es el ciberacoso que se considera como todo uso de las redes sociales o sistema de divulgación digital para molestar o acosar a una persona o grupo de personas, mediante ataques personales, divulgación de información confidencial (como puede ser la difusión de imágenes y videos íntimos sin consentimiento).

Este tipo de comportamiento al contrario de lo que suele ocurrir en el maltrato en el que hay un contacto físico entre víctima y maltratador, no suele pasar por una fase de “perdón” hacia la víctima sino que se suele retroalimentar y suele buscar cómplices para aumentar el nivel de acoso que se desea realizar hacia la víctima, convirtiendo a esos usuarios no solo en cómplices, también en otros acosadores o trolls.

¿Qué consecuencias tiene el acoso en internet?

La peor sin duda es el suicidio de la víctima debido a la presión que recibe de su maltratador o maltratadores, que afortunadamente es poco frecuente. Pero la depresión que si que es más frecuente en las victimas de acoso no es un algo que debamos tomar a broma.

¿Qué hacer si estoy siendo víctima?

Desde el Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Aragón, sabemos que muchas personas no saben cómo reaccionar ante este tipo de situaciones y, que en muchas ocasiones, optan por dejar pasar el tiempo para ver si la situación desaparece por si sola, y aunque en algunas ocasiones ocurre así, en la mayoría, la situación se agrava.

1. Mantener la calma.

Sabemos que mantener la calma cuando se es victima de ciberacoso puede no ser una tarea fácil, pero perder los papeles y actuar impulsivamente bajo el influjo de emociones como el pánico o la ira puede hacer que nuestras acciones empeoren la situación en vez de solucionarla.

Comenta lo que te ocurre con alguien de confianza, porque a veces el simple hecho de desahogarse nos puede tranquilizar lo suficiente como para actuar con calma.

Y si nos encontramos en una situación límite o vemos que no podemos ayudar emocionalmente a la víctima podemos acudir al teléfono de la esperanza (976 23 28 28) o al colegio profesional de psicología de aragón (976 201 982).

2. Recabar información

Hay recabar y conservar toda la información que tengamos como prueba (conversaciones en chats, registros telefónicos, historiales de internet, anuncios en webs, posts, etc).

En caso de no saber como hacerlo, siempre puede ser asesorada por un forense informático colegiado, quien le indicará los pasos a seguir y, si fuera necesario, realizar la obtención de pruebas.

3. Denunciar los hechos.

Si se trata de ciberacoso en el ámbito escolar, comunicarlo al centro educativo. Actualmente todos disponen de protocolos establecidos al efecto para actuar en su área de competencia. Y si lo consideramos lo suficientemente grave, denunciarlo a la policía.

Paralelamente podemos bloquear al usuario (o usuarios) denunciados y reportar su actividad a los distintos servicios de internet que esté utilizando para acosarnos (redes sociales, portales web, etc) porque seguramente incumplirá sus términos legales y le bloquearan la cuenta.

Y si el ciberacoso salta del ámbito digital al mundo real y notamos o creemos detectar al acosador espiándonos o vigilándonos físicamente, llamé de inmediato a la policía comunicando nuestras sospechas y aportando los datos necesarios para que se actúe en consecuencia.

4. Solicitar la retirada del contenido.

Si el contenido por el que nos acosan son imágenes o videos, se puede solicitar a la agencia de protección de datos(AEPD) que inste a eliminar ese contenido de la red. Para ello deberemos visitar la web de la agencia Española de protección de datos.

Para ello es necesario dar todos los datos que se conozcan y explicar en qué circunstancias se produjo la grabación, detallando si la víctima pertenece a algún colectivo vulnerable (menores, personas con discapacidad, riesgo de exclusión social, etc.).

Ademas, para facilitar la labor de los inspectores, deben aportarse todas las pruebas que hayamos recabado antes y si podemos también a los presuntos responsables.

Para hacerlo todo digitalmente necesitaremos un certificado digital (como el que tenemos en el DNIe) o imprimir el formulario y depositarlo en un registro.

Si los técnicos de la AEPD aprecian que ese contenido debe ser eliminado para proteger a la victima, su retirada puede llegar en cuestión de horas.

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